sábado, abril 03, 2010

Saben que estoy aquí por la luz que sale de los cristales de mi puerta.
Ven esa luz desvelada, sucia, amarga, vetusta y saben de mi presencia
silenciosa y borracha,
de mi presencia llena de bostezos
y ronquidos y mierda.
Saben de mí como si descubrieran a la muerte, pasan sabiéndolo.
Hacen sus cosas conscientes de ello, tal vez, hasta quieran escucharme
por morbo,
escuchar qué tan muerto o vivo estoy,
quieren hacerlo sin molestarme
(porque lo harán si tocan a mi puerta).

Yo hago como que no los oigo
como que no estoy aquí
me hago el dormido, el callado
no quiero que sepan cuándo voy a morir
cuándo voy a apagar la luz de mi puerta.
A veces la dejo encendida, solamente, para que no sepan
si estoy aquí o no,
la dejo toda la noche sin poder dormir,
sólo para que no sepan si estoy dormido o despierto,
pero cuando pasan de largo no hago ningún movimiento
nada que pueda delatarme.

Sé que un día la luz estará apagada
y no sabrán si me fui o si sólo no quiero encenderla
o si estoy dormido
o muerto
pero la oscuridad los molestará bastante.

1 comentario:

Israel Maldonado dijo...

Orales de verdad te sufre la soledad? o sòlo difrutas saber quien eres?

...eres escritor y tu texto muestra a claras tu vida tan difusa y llena de esplendor!!

Sòlo apaga la luz y cierra la puerta, pero quedate dentro y sè que volveràs a escribir aunque no se vea nada!!

me gustò tu texto!!

sè que lo volveràs a repetirlo!!


Saludo de Israel Maldonado