basta de digresiones hay alguien aquí en esta casa que duerme como un puerco que me asfixia con su grasa en la sangre que me obstruye lentamente la voz que sale de mis venas que me susurra lentamente en el tímpano tú nunca habrás de morir mientras vivas en esta casa. cómo morir en una casa habitada por gente decente! la muerte que ando buscando no es tan sencilla es una muerte que no impida que se rente o venda la casa es una muerte práctica, necesaria, amable, limpia que dará libertad de presupuesto y de compra pero nada es así mi muerte está llena de mierda de bostezos, de caricias de hambre y de cervezas de besos hechos con el amor de las prostitutas de golpes a mujeres solas y borrachas de ancianas que tuvieron que morir sin ser bañadas mi muerte está llena de viejos pestilentes sin cabello, ni erecciones mi muerte está encerrada en un tabuco que habité hace algunos años está ahí esperándome bajo la regadera en un cuerpo estrecho y vigoroso mi muerte está en las cucarachas de aquella cisterna que tantas veces miré al cruzar el patio de la noche adolescente ahora ya nada ha de venir en esta casa no caben todos esos muebles, todos esos abismos de pubis y de ingles y de muslos bien firmes mi muerte está cansada mi muerte no puede morir mi muerte está anestesiada mi muerte se conecta a un respirador que respira el aire de una casa decente por eso ahora estoy escondido y escucho los antiguos vapores de mi cuerpo pero nada ha de morir ah, sólo escucho que hay alguien aquí que duerme como un puerco y ama las limpias sábanas rosas.
jueves, septiembre 04, 2014
LOS DÍAS CON SUS NOCHES
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